viernes, 19 de enero de 2007

El Año Pasado en Marienbad y El Hombre con Vista de Rayos X

El Año Pasado en Marienbad


Unos títulos difusos nos anuncian que estamos por ver un felm titulado EL AÑO PASADO EN MARIENBAD. Su director es, nos informan las placas, un tal Alain Resnais. La película transcurre en lo que parece ser un hotel, en el que los personajes de nuestra historia pasean, conversan, ven obras teatrales, deambulan y meditan en voz alta. Lo que en apariencia es un hotel, no es uno cualquiera. Por momentos, los supuestos huéspedes están congelados en el tiempo. Más tarde se mueven y se dedican a conversar entre ellos. Eventualmente se acercan a un personaje alto y muy delgado (Sacha Pitoeff) que realiza un simple juego de mesa con naipes o cerillas al que, afirma, "puedo llegar a perder pero nunca pierdo". El protagonista (Giorgio Albertazzi), es un hombre de mediana edad que parece estar a tono con la incógnita acerca de varias de las cuestiones que se ofrecen (el hotel, los invitados, el extraño y el juego). Digamos que, así como los títulos de crédito son difusos y ambigüos con el fondo gris, la película nos ofrece poco sustento lógico para interpretar el planteo narrativo que nos presenta que, en dos líneas se podría resumir de la siguiente manera:

El protagonista intenta convencer a una mujer (Delphine Seyrig) de que algo pasó entre ellos "el año pasado en Marienbad". La mujer es (o puede ser) esposa del hombre delgado, y nunca se llega a convencer si lo que le dice su supuesto amante es cierto o si solo es un ardid para que ambos huyan del hotel.

Por supuesto, en ningún momento la película nos ofrece pistas valuables que resuelvan los misterios que plantea. Hay sutilezas, sí, para poder elaborar interpretaciones. Por ejemplo, el protagonista se presta a jugar el juego de mesa con el hombre delgado (su supuesto rival), pero siempre pierde. El hombre delgado se muestra más interesado en derrotar a todos los que se prestan al juego que en estar con su supuesta esposa. Por momentos los visitantes del hotel están congelados y los protagonistas deambulan entre ellos como si nadie los notase o como si fueran fantasmas. Pero no se puede afirmar que lo sean, ya que en otros momentos, ambos interaccionan con los personajes y son percibidos. En un momento el hombre delgado dispara a su esposa y el protagonista describe (voz en off) escenas de las que no ha sido testigo. Otras teorías también caen por posteriores evidencias, llegando al desenlace de la película sin ninguna idea lógica en firme, pero con la sensación de haber estado a punto de resolver el misterio.

El Hombre con Visión de Rayos X


Nuestro segundo felm se titula EL HOMBRE CON VISION DE RAYOS X y parece tener los pies en la tierra. Al menos en sus primeros momentos, ya que nos ofrece la historia de un científico, el Dr. Xavier (Ray Milland), que, en pos de un fin noble, experimenta con un nuevo método que le permitiría ver a través de sustancias o materias opacas. Luego de algunas conversaciones y ciertos momentos distendidos (no deja de ser simpático el estilo de baile a go go que tiene Milland), nuestro protagonista logra su cometido y lo demuestra diagnosticando correctamente la dolencia de un paciente sin necesidad de abrirlo.

El conflicto de la película surge por el detalle que los efectos del cambio en la vista de Xavier no son permanentes sino que progresivos. Es decir, a medida que pasa el tiempo su visión va penetrando más y más la materia. Un esquema narrativo similar a otras películas de ciencia-ficción, como por ejemplo, la estimable EL INCREIBLE HOMBRE MENGUANTE, en la que un hombre se empequeñece sin parar hasta enfrentar al alucinante mundo atómico. Pero volvamos a Xavier. Su vista atraviesa la vestimenta y puede ver a las chicas en ropa interior. Pero luego atraviesa la epidermis, y es capaz de localizar tumores con solo observar al paciente. Como el poder de su vista avanza, comienza a traspasar los cuerpos y la materia en general, de manera que se ve obligado a utilizar antiparras de metal o anteojos de concreto para poder ver lo que le rodea.

Debe fugarse de su entorno científico y se convierte en Mentalo, una atracción de feria explotada ruinmente por un bellaco (el cara de sapo Don Rickles). Más tarde utiliza sus poderes como curandero de barrio y, a medida que su poder va avanzando, termina con un par de cráteres negros por ojos y traspasando toda materia en el universo. Luego de un accidente automotriz, Xavier llega a tientas a un servicio evangélico en la que el pastor dice su sermón en torno a tópicos conocidos como la inescrutabilidad del Señor, etc. Al ingresar en la capilla, Xavier escucha parte del sermón y refuta al pastor diciendo que en aquel momento está viendo lo único que su vista no puede atravesar y, siendo que ha atravesado toda la materia, lo que ve es Dios. Los títulos del final y el consabido cartón de "American International Pictures" nos impiden averiguar algo más sobre el particular, aunque nos deja algo maravillados y soprendidos a la vez (señal inequívoca que la película ha sabido llevar el concepto de ciencia-ficción a sus últimas consecuencias).

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Ante todo, permítanme un autoelogio al intentar enlazar no solo dos películas diametralmente opuestas (una de "cine-arte", otra de ciencia-ficción comercial, una francesa, la otra norteamericana, una en glorioso blanco y negro, la otra en rutilantes colores), sino a dos realizadores que en los libros nunca suelen compartir páginas o capítulos (algunas veces ni siquiera tomos), es decir Alain Resnais y Roger Corman. No está de más, teniendo en cuenta que Resnais es respetado como uno de los grandes nombres de la historia del arte cinematográfico y Corman, también un gran nombre, pero por motivos menos artísticos que comerciales. Pero no derrochemos renglones en halagos y egolatría y vamos a un enlace que, dado el etéreo y poético planteo de la primer película, y el frío y científico cauce narrativo de la segunda, no será muy concreto sino todo lo contrario. Ante la ambigüedad de los hechos narrados en Marienbad, damos por seguro que la película es una metáfora. En dicha metáfora el protagonista que trata de rememorar el pasado, podría ser, digamos, el Ser Humano en búsqueda de su objetivo primordial. La mujer (bella, etérea, indecisa, un poco caprichosa) simbolizaría la Felicidad (es decir, el objetivo del Ser Humano). Por momentos el Hombre coquetea con ella, le declara su amor, trata de que ella acceda a huir con él. Cuando finalmente lo hace, jamás abandonan el Hotel. Por último tenemos al Hombre Delgado, que parece estar manejando en todo momento la situación o (al menos) ejercer cierto tipo de control. ¿Se habrá encontrado la visión de rayox X de Ray Milland con un dios con rostro frío y cínico como el de Sacha Pitoeff, que maneja el Hotel-Universo jugando un juego al que puede perder pero que nunca pierde?

Darío Lavia

domingo, 24 de diciembre de 2006

El Beso de la Pantera y La Llave Maestra

CAT PEOPLE (El Beso de la Pantera-1982) de Paul Schrader


Cualquier amante del cine recordará el título CAT PEOPLE (La Marca de la Pantera-1942), un felm de los años '40, producido por un tal Val Lewton para la RKO Radio Pictures, y al que se le asigna el mérito de ser el primero de un ciclo que intentó oponerse al típico terror efectista de monstruo enfocando esfuerzo en la insinuación más que en la exhibición del objeto terrorífico. 40 años después, la productora es otra (Universal), el productor es otro (Charles Fries y Jerry Bruckheimer) y la premisa es otra (mostrar lo mostrable). Nuestro díptico de hoy se inicia con CAT PEOPLE (El Beso de la Pantera-1982), de un eventual guionista de piezas maestras de Martin Scorsese llamado Paul Schrader. La película se inicia con unas escenas que rebozan calidad visual y que narran un prólogo ambientado en un pasado tal vez legendario, en el que un pueblo que vive en un territorio sumamente árido es acechado por panteras que son veneradas como seres divinos. Luego, la acción nos transporta al presente, en el que una virginal joven (la siempre atractiva Nastassja Kinski) llega a New Orleans proveniente del exterior y se encuentra con su hermano (el siempre vicioso Malcolm McDowell), un sacerdote evangélico que se muestra demasiado proclive al contacto físico con ella.

Pero sucede que el hermano es un hombre-pantera, que se dedica a asesinar personas bajo cierto influjo maligno. En una de sus correrías queda encerrado en una habitación y es atrapado por el encargado de un zoológico (John Heard), que le conduce a una jaula del parque. Frente a esa misma jaula, al día siguiente, la joven protagonista se dedica a observar y a hacer bocetos. Esa noche el cuidador y ella se conocen, naciendo una simpatía que se convierte rápidamente en amor. Pero la película recién está comenzando a hacer girar sus engranajes, y la pantera-hermano ataca a un cuidador (el siempre simpático Ed Begley Jr.), a quien le devora un brazo. La huída de la pantera del zoo coincide con la reaparición del hermano, esta vez con un agresivo perfil incestuoso, tratando de convencerla de acostarse inmediatamente con él. Por supuesto, ella se niega, provocando una nueva (y definitiva) separación fraternal: él se va a flirtear con una atractiva joven y ella se va de día de campo con el joven cuidador. Pero siguen apilándose víctimas de la pantera hasta que finalmente se entienden las reglas de las metamorfosis. Esta extraña raza de seres gato, se transforman en felino luego de tener relaciones sexuales, teniendo que matar a una persona para volver a tomar forma humana. De esta manera, se entiende que el ardoroso deseo del hermano pantera sea en verdad, una medida de seguridad...

Es cuando la joven protagonista pierde su virginidad en brazos del enamorado cuidador que comprende las posibilidades y limitaciones de su naturaleza y, luego de volverse pantera y de perdonarle la vida a la persona que ama, es que opta (junto con el cuidador) por una "salida negociada", esto es quedarse en estado animal. Este final, que es opuesto al de la película de los '40 (que apuntaba a la fatídica muerte de la protagonista-pantera), es acorde con el perfil ecológico de las nuevas generaciones, y también mejora el sesgo trágico que en el cine han tenido, por ejemplo, los licántropos o los hombres-vampiro.

THE SKELETON KEY (La Llave Maestra-2005) de Iain Softley

Habiendo llegado al desenlace de CAT PEOPLE, pasamos ahora con nuestra segunda película, y nos mudamos de New Orleans a Louisiana, donde se desarrolla THE SKELETON KEY ó La Llave Maestra, un filme cuya protagonista es una enfemera (la joven y bonita Kate Hudson), que acaba de arrepentirse de su último trabajo en un geriátrico, debido a su tendencia a involucrarse con sus pacientes. A lo largo de la trama el director dedica un importante tiempo a explicar que ella ve en cada uno de sus pacientes al padre que perdió sin haberle demostrado amor, de manera que estamos en presencia de un típico trauma que motiva al personaje a tomar tal o cual decisión, en este caso, la de abandonar el hospital para emplearse como enfermera a domicilio. La joven responde un aviso de un abogado (Peter Sarsgaard) y es enviada a una vetusta casona, en el medio del páramo, habitada por la clienta del abogado, una anciana (Gena Rowlands) y su marido inválido (John Hurt). Al ser aceptada por su empleadora, la joven recibe una supuesta llave maestra que abre todas las puertas de la casa.


Pronto (y es que estamos en un felm de terror) es que comienzan a surgir sospechas, miedos y extrañas sensaciones. Pero para abreviar, digamos que la joven enfermera nota que el viejito intenta comunicarle algún mensaje sin que su señora lo perciba, así que, naturalmente, la joven sospecha que la vieja quiere hacerlo morir enseguida para quedarse con la herencia. De la sospecha materialista pasamos al miedo, que se inicia cuando el anciano intenta escapar por el tejado de su casa una terrible noche de borrasca (¡a pesar que estaba paralizado!). Y del miedo pasamos a la sensación de estar en terrenos sobrenaturales, con ciertos detalles que, según una amiga nativa le explica a la enfermera, corresponden a los ritos de "hoodoo" (cuya similitud semántica con Vudú es solo eso, ya que el hoodoo se ocupa del curanderismo mientras que el vudú es una religión). Y bueno, de ahí en más, le comienza a picar el bichito de la curiosidad, y de la típica forma de afrontar situaciones, resumidas con el refrán de que "las brujas no existen, pero que las hay, las hay", pasa a un paulatino convencimiento que termina siendo perjudicial ya que, según nos explica la vieja "para que la magia surta efecto, uno tiene que creer".

La vuelta de tuerca (interesante, por cierto), tiene que ver con dos criados negros, Papa Justify y Mama Cecile, que vivieron 90 años atrás en una plantación y fueron quemados por brujos durante una fiesta de sus patrones blancos. Estos criados, antes de morir, habían perfeccionado un mecanismo de enroque espiritual, que les permitió abandonar sus cuerpos e ingresar en el de los hijos de sus patrones (en tanto que las almas de los niños quedaron confinados en los cuerpos de los criados finalmente quemados en la pira). Estos niños (con las almas y las conciencias negras, claro), heredaron la casa y vivieron recluídos ahí hasta que sus organismos envejecieron. Necesitando un nuevo par de cuerpos para hacer la mencionada transmigración, atrajeron un matrimonio sobre el que se cambiaron y arreglaron una transferencia de la casa, de manera que el matrimonio (hospedando claro a las almas de Papa Justify y Mama Cecile) continuó viviendo en la casa hasta envejecer (los personajes de Rowlands y Hurt), momento en el que atrajeron al abogado (al cuerpo del cual Papa Justify ingresó sin problemas, enviando el alma del pobre muchacho al cuerpo del anciano). Claro, el anciano, debido al supuesto "derrame", no puede revelar lo que sabe. Y, eventualmente, la anciana realiza el ritual, pasando al cuerpo de la joven enfermera (y quedando la anciana, con una embolia cerebral, sin habla y albergando el alma de la enfermera). Semejante transmigración de almas, solo comparable en concepto al ajedrez de intercambios de cerebros que propone el jorobado Ygor en THE GHOST OF FRANKENSTEIN (El Fantasma de Frankenstein-1941), conduce a una resolución que nos deja un sabor fatídico en la boca, aunque con algunos intríngulis para resolver mentalmente.

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Mientras una película muestra un caso más de metamorfosis entre ser humano y animal (que, para simplificar, caratularemos como "Zoofilia"), la otra nos ofrece una fase más de ingreso en sobrenatural terreno de las "correspondencias" (en el significado ocultista de la palabra). Así, un ser humano que sepa como, es capaz de ingresar en el cuerpo de otra persona (previamente evacuando el alma del legítimo ocupante a otro cuerpo). Entre mutación de cuerpos (en CAT PEOPLE) y de almas (en SKELETON KEY), hay un último detalle interesante que es la salida negociada. Ni la primer película liquida a su monstruo (hay que tener mucho desamor para liquidar a una loba tan atractiva como Natassja) ni la segunda logra acabar con el matrimonio de nigromantes (por mucho que le pese a la joven protagonista). De vez en cuando, el mal se las rebusca para sobrevivir en este mundo (de celuloide) tan plagado de justicias y finales felices.

Darío Lavia

viernes, 1 de diciembre de 2006

Francesco (1950) y Ataque (1956)

FRANCESCO GIULLARE DI DIO (Francesco, Juglar de Dios-1950) de Roberto Rossellini
ATTACK! (Ataque-1956) de Robert Aldrich

Francesco
Usted se prepara para ver al gran Rossellini, se ubica en su lugar de la casa, y se relaja, porque sabe que no se trata de vértigo ni de emociones fuertes sino de refinamiento. Y ahí aparece Francisco junto a sus seguidores, alejándose de Roma de ver al Papa. Uno de sus fieles le pregunta a Francisco bajo la tormenta, el porqué Dios lo había escogido a él, siendo hombre sin atractivo físico alguno, pequeño y pobre, para realizar sus designios, a lo que Francisco le responde que "ésa es la razón de Su Elección, para que nadie pueda robarle a El los méritos de Su Obra". Y con eso le alcanzaba al Santo. Desde Roma, la lectura sería distinta, pero no le importaba en absoluto.

"Dios se vale de la humildad, sí, pero también de la diversidad" imaginamos como posible reflexión de un Cardenal más avezado y acomodado a sus tiempos. Y... puede ser. Pero Francisco nos siembra al menos la duda. La duda de "si vale todo" o si también importan los medios. ¿Se podrá vivir absolutamente despojado de todo elemento de este mundo? Y de poderse: ¿Será eso lo que Dios desea del hombre? Es un interrogante que Francisco resuelve vendiendo todas sus pertenencias, y entregándose a una vida misional con su grupo de fieles discípulos. *

Rossellini se nutre de aguafuertes medievales para exponer claridad sobre un personaje tan difícil de abordar como lo es su época. Dicen los que saben que estas aguafuertes no reflejan experiencias de vida del Santo sino las de un discípulo de su Orden, la de Fray Junípero, lo que me parece interesante como ejercicio intelectual: El de abordar el árbol a través del fruto. Son once episodios que si bien algunos parecen exagerados, forman un acorde disonante pero sólido en su estructura.

En su afán por no distorsionar la obra ni en el más mínimo modo, Rossellini ni siquiera utilizó actores para sus frailes, sino frailes auténticos, siendo Aldo Fabrizzi el único actor, quien encarna como no podía ser de otro modo, a un tirano pagano y vil. Frailes haciendo de "frailes", y paganos actuando de "paganos": mayor verismo es inconcebible en una obra de cine. **

Es evidente que estas viñetas no pretenden de ningún modo reflejarnos una biografía del Santo; son más bien parábolas encarnadas por él y retratadas del modo más real posible. Parábolas que nos invitan a volver a ese tiempo de niñez y adolescencia, donde todo era posible, donde el "bien" reina y el "mal" es vencido, y donde la piedad horada aún la maldad más enquistada. El Maestro no intenta que su felm sea biográfico o exhaustivo, ni siquiera "creíble". Rossellini más bien nos baña con aguas extraídas del profundo pozo de la humildad. Si usted tiene algo de sarcasmo, o de desconfianza, o de tinte burlón en su forma de encarar la vida, el felm no será más que una parodia con algunos elementos no carentes de ser fuente de burlas y de absurdos. Pero si usted quisiera, Francisco lo invita a reacomodar algunas cosas en su interior. Y lo hace con absoluta honestidad. Solo por eso, creo que vale la pena escucharlo.

¡Ataque!

Este correcto felm bélico se centra en un joven Teniente Joe Costa (Jack Palance) quien decide enfrentarse a su inmediato superior, el Capitán Cooney (Eddie Albert), por sucesivos actos de cobardía que le cuestan vidas humanas a la Compañía.

Pero Costa no está solo. Cuenta con el apoyo tácito de su pelotón, y con el explícito respaldo de otro par suyo, el Teniente Woodruff (William Smithers) quien está dispuesto a contarle todo al Teniente Coronel Bartlett (Lee Marvin), al mando del Batallón.

Será Costa quien confronte hasta el punto de amenazar de muerte a su Capitán mientras el Teniente Woodruff intente a través del diálogo frontal, dar su apoyo al amigo y par. Pero queda evidenciado que ambos pecan de ingenuidad.

La amistad entre sus superiores se cimienta en favores mutuos, cosa que ellos mismos podrán comprobar rápidamente, lo que obliga a ambos tenientes a replantearse la cuestión. Y mientras Woodruff se decide a esperar y a seguir dialogando, Costa se impacienta y se decide a actuar por su propia cuenta.

Será el destino quien termine igualando a Costa y a Cooney en una muerte casi simultánea; y deje a Woodruff ascendido a rango de Capitán, conllevando la connivencia de quien "sabe más de lo que debe" con el Teniente Coronel Bartlett.

Pero el felm nos regala una última lección de moral a la vieja usanza, y será el novel Capitán quien desdeñando el reciente ascenso, decida blanquear toda la situación con el General Parsons.

Enlace
Será sencillo pero bien intencionado enlazar a Francisco y su patrulla con Costa y sus discípulos.

Pero no en los fines que persiguen ambos, ni siquiera en el estilo de liderazgo que, tanto en uno como en otro, se basa en una vida ejemplar, cimentada en principios y valores que se manifiestan en todas sus acciones. ***

Trataremos de verlos en su relación con sus Superiores. Conocida es la reacción de Roma ante la petición de Francisco de purificar una Iglesia que estaba caída (imagínese usted, ¡semejante planteo! ¡¡¡Y a quién!!!) a través de una Orden nueva. Inocencio III no pudo, no obstante esto, impedir que Francisco creara su propia hermandad, considerando después de todo que no era posible impedir una comunidad cimentada solamente en las enseñanzas de Jesucristo ("lo que no se puede prohibir, se debe permitir").

Arriesgado, Francisco se expone en su lucha contra el Sistema... al decir de José Gobello cuando nos habla de Piazzolla y su fallido intento por integrar el mundo de la Gran Música: "Ni cabeza de ratón ni cola de león: Cabeza de dragón." ****

Lo de Costa es mucho menos ambicioso, pero de tan difícil realización como lo otro: Se propone deponer él mismo a su Superior de mando, exponiéndolo como un cobarde ante sus superiores y pares. *****

Costa no reconoce más superiores que a aquellos a quienes admira, o de quienes puede ver acciones viriles y comprometidas, sin importar el grado del oficial de que se trate. Francisco es más humilde. Viaja a Roma, a buscar aceptación y bendición papales. No desdeña la autoridad, la busca y la acepta aún sin comprenderla.

Es imposible determinar que peso específico tienen los "Costa" en el resultado final de una guerra ganada por su Alianza, así como "que tanto" hizo Francisco por perdurar a través de los siglos y que tanto hicieron sus sucesores y hagiógrafos. Lo más sencillo es atribuir al genio político de un Churchill el triunfo, y de Inocencio III, el haberse valido de una figura tan diminuta como Francisco, para sacudir a una Iglesia anquilosada y decadente.

La "política" entonces, será la Madre de los grandes triunfos, y la "valentía" la de los pequeños. Y así, grandes y pequeños, tenemos nuestros santos, y estamos todos felices. ******

Patricio Flores

*: Prefiero a este punto no citar escritura alguna. Hay muchas, pero "las escrituras dicen muchas cosas," como diría mi amigo Tevye... a veces, tanta ambigüedad nos hace dudar de las intenciones de los traductores.

**: También Visconti nos dio en un LA TERRA TREMA (La Tierra Tiembla) con iguales resultados.

***: Es interesante: ambos eran políglotas, y afectos al conocimiento de las costumbres de los lugareños.

****: Lo interesante es que Francisco no trabaja desde adentro de una Orden ya existente, sino que, considerando "muertas" a todas, se lanza a crear la suya propia.

*****: Intente usted, joven, hacer algo por el estilo con su Jefe, hablando directamente con su gerente.

******: Si esto fuera matemáticas (y no lo es) diríamos que "El conjunto 'A' lo componen: 'Política', 'Grandes Logros', 'Abyección', y 'Corrupción'; y el Conjunto 'B': 'Coraje', 'Principios', 'Rebeldía', 'Crisis con la autoridad', 'Logros menores'."

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