domingo, 15 de noviembre de 2009

Un Tiro en la Noche y Moon

THE MAN WHO SHOT LIBERTY VALANCE (Un Tiro en la Noche-1962) de John Ford
MOON (Moon-2009) de Duncan Jones



En el Lejano Oeste donde se cocinaría el estofado del siglo veinte –y como pinta, por tiempo indefinido- es donde transcurre nuestra primer historia.

El senador Stoddard (James Stewart)
y una diligencia: lo nuevo y lo viejo
Un pueblo alejado ya de aquellos tiempos en que la violencia signaba los cursos de las cosas y de las vidas (no como los tiempos que le sucedieron que ya se pasan de aburridos y previsibles), es visitado por un hijo pródigo, el senador Stoddard y su esposa. La visita responde al fallecimiento de un amigo de tiempos memorables.

Ante la insistencia de la prensa local, el senador rescatará del torpe olvido la memoria del amigo que estaban velando a quien –justo es decirlo- ese mismo pueblo le debía más que al propio George Washington: un hombre –por entonces- cincuentón, robusto, temible y respetable, algo torpe con las mujeres pero envidiable a la hora de los disparos; hablamos de Tom Doniphon.

En el principio... el novel abogado Stoddard sale hacia el oeste en pos del sueño americano. Lleva solo su traje y lo que le quepa en los bolsillos. A poco de iniciada su travesía, la diligencia es interceptada por un grupo de forajidos liderados por Liberty Valance.

La historia nos muestra que luego de un quijotesco altercado entre Stoddard y Valance, Stoddard quedaría como nuestro Amigo Manchego; herido... pero nunca muerto. Al llegar al pueblo, la joven posadera Hallie -futura señora Stoddard-, curaría sus dolencias dejando un cuerpo restablecido y un corazón derrumbado por la flecha embebida de nuestro querido Cupido.


Energía solar atrapada en rocas lunares. Helio 3, toda la energía necesaria para mantener en pie un planeta que ya daba muestras de cansancio.

Sam Bell, 3 años
de toda una vida
La base minera lunar Sarang cuenta con 4 cosechadoras de tremenda capacidad de trabajo y acopio. Cuenta también con un ordenador inteligente, Gerty, quien es cerebro y motor de la base y de las instalaciones y acompañante del único astronauta y ser humano a cargo, Sam Bell, 30 años, cuyo contrato estaba a solo dos semanas de perfeccionarse. Su regreso a Tierra era más que inminente.

Su comunicación con la empresa concesionaria así como con Tess, su bella esposa, estuvieron a lo largo de esos 3 años signadas por demoras debido a daños irreparables que sufriera la conexión Tierra / Luna que obligara a retransmitir los mensajes vía Júpiter. Mayúsculo problema, al que Sam terminaría por adaptarse no teniendo más remedio ni mejor decisión por tomar.

Además, en apenas dos semanas podría dar y recibir todos los mensajes en vivo y en directo sin limitación alguna más que las que imponga su propio deseo.

Junto con la excitación provocada por semejante cuadro, Sam comenzaba a dar muestras de agotamiento, agravadas por sangrados inexplicables, magulladuras y una absurda irritación impropia en quien está al volver luego de tan larga ausencia. Pero -a pesar de ser hombre observador y obsesivo- nada de esto alcanza para distraerlo. Su vuelta... lo demás son niñerías.

Con las horas se van sumando problemas estomacales, y una extraña aparición fantasmagórica que le ocasionara una grave quemadura en su mano derecha. Y así, sin razón aparente, Sam sería alcanzado por la fatalidad: pasando revista a las cosechadoras, volcará en su vehículo lunar, sufriendo agonía y muerte en la más absoluta soledad.


Liberty Valance, mucho más
que solo un tipo de cuidado
Pero Valance era hombre de aquerenciarse rápido, y ése pueblo en vías de prosperidad volvería a juntarlos. Solo que ahora, Stoddard luchaba por algo más que un sueño. Lo hacía por establecer el imperio del derecho y la justicia entre tanta violencia, inspirado y sostenido en su amor por Hallie.

Doniphon era de los últimos de aquella especie de seres que de haberse dedicado al mal hubieran dominado el mundo pero que gracias a Dios volcaran su talento a preservar los intereses de los más débiles y a hacer el bien.


Sam Bell despierta en la enfermería de la base. Amnésico, dolorido, y bajo la atenta mirada de Gerty quien lo recibe con la amabilidad de un amigo, instándole a guardar estricto reposo hasta reponerse de su accidente.

Pero Sam ya no es dócil, y al levantarse de la enfermería, presencia algo que lo turbaría: Gerty está hablando con base terrestre en directo. Turbado y todo, decide volver a su cuarto. Ahora. Sam da muestras de fotofobia.

Bastante más nervioso que lo acostumbrado, Sam responde bien a todos los tests de rehabilitación a que lo sometiera su amigo Gerty. El accidente pareciera que le sienta de maravillas. Ni magulladuras ni jaquecas: puro nervio, ansiedad... puro vigor. Pero un extraño sueño, sumado a una curiosa necesidad por reconocer el exterior, lleva a Sam a querer apurar los tiempos de su rehabilitación. Y tras un entuerto ocasionado por él mismo, Gerty accede, y Sam sube al vehículo muleto (el otro estaba destrozado junto a la cosechadora) y sale al espacio lunar exterior, a buscar... algo.

Parte en dirección a la cosechadora, encuentra el vehículo, traspone la escotilla y al entrar, encuentra atascado e inerte... un cuerpo: el suyo propio. Lo rescatará del montón de fierros y lo llevará consternado hacia la base.


Lo sorprendente es que Tom Doniphon de algún modo, logra captar en aquellos juegos afeminados que propone el derecho algo que puede llevar aún más lejos las cosas que la mera puja entre los más osados. Lo intuye, pero lo desdeña debido a que él también está prendado de los amores de Hallie... las grandes razones suelen ir de la mano de los pequeños egoísmos.


Ya en enfermería, un Sam amoratado y dañado desde donde se lo mire termina por despertar, para encontrar a su lado…a Sam.

Llega de tierra comunicación... para Sam. Es Tess, augurándole éxitos en su patriótica misión trienal. El amor acompañando la gesta. Sam era hombre a la medida de estas lides. Sam se emociona, mientras Sam se levanta de la camilla de la enfermería.

Y así, con Sam recuperado, será inevitable que ambos se crucen, así como que Gerty se vea sometido a preguntas de todo tipo.

El flamante Sam, es vital, nervioso, con rasgos de agresividad -siempre controlada- en su temperamento, y con poca motricidad fina, lo que le lleva a volcarse cosas o a mostrar torpeza en faenas sencillas. El otro, el veterano, lastimado desde donde se lo mire, da siempre muestras de complacencia, cediendo ante cualquier tipo de cuestiones, con extrema habilidad en el mundo del modelismo así como del cuidado de plantas. Se reconocen, se temen, no se hablan... pero el uno no puede explicarse ni someramente la realidad del otro. Se necesitan.

Doniphon y Stoddard son las dos caras de la moneda norteamericana. Valance es la tercera. El uno, representa la virilidad exigida por las circunstancias, el desprecio por lo material y por lo frívolo, un innato afán por proteger al débil y la picardía suficiente para sazonar un carácter torneado para dificultades extremas. El otro, es lo que “se debe ser”: es la imposición de lo conceptual por sobre la anarquía y amorfismo del presente. Es el ideal. Su carácter, menos seductor que el de Tom, no cede ni un centímetro en cuanto a respeto y hasta admiración. Y Valance es el obstáculo firme, que da terreno de preparación tanto para Leyes como para Hombres.

El Hombre, Luna, Tierra,
tres vértices de una celda
Las cosechadoras allá fuera siguen cosechando, pero Sam y Sam tienen las salidas clausuradas. No hay modo de evitarse.

El Sam vigoroso, ante un modesto peón del otro Sam, saca un alfil: “Hablar con un Clon me resulta traumático”. “Yo no soy un clon” responde Sam. “Tu eres el clon”, responde con un caballo. “OK. No eres un clon” retrocede el vigoroso, volviendo su alfil a posición inicial.

Gerty llama, hay mensaje de la Tierra. Avisan desde base que la nave de rescate se adelantó y que está al caer en unas pocas horas. “Gerty” pregunta sin tamizar Sam, el que se derrumba por dentro y está a horas de su viaje de regreso“¿Soy yo un clon?” “¿Tienes hambre?” responde Gerty, con su habitual cortesía.

Ya casi no quedan piezas por mover cuando el Sam bisoño termina por descubrir el mate... en tres jugadas.

Ambos... son clones; sólo que el viejo Sam –dolorosamente anoticiado- no quiere ni por asomo turbar su fantasía de “presto regreso a Tierra” con disquisiciones de índole filosóficas. Estamos realmente en presencia... de la cara oculta de la Luna.

Tres patas de una mesa.

La Violencia, que obliga a replantearse caminos elegidos, a estar alertas, a la búsqueda constante de alternativas y de involucrar a la gente.

El Derecho, regla humana pero alcanzable, fácil de defender pero difícil de imponer en ese estado de cosas y gentes... el único modo de generar algo parecido a la igualdad.

La Autoridad y su hijo el orden, madre e hijo sañudos y mañosos como la Violencia, que solo logran alcanzar imponerse en ciertos pueblos cuando el derecho y unos pocos seres se combinan, se entrelazan, de modo mágico... como un vals... o como hacer el amor.

A estos elementos podemos sumarle sin margen de equivocación todos los condimentos que Dios quiera aportarle para tornarlo más desafiante y atractivo: el azar o la buena o mala estrella, el amor impensado, la vida, la muerte.

El senador y la señora Stoddard volverán a Washington habiendo rendido sus honores al viejo amigo. Si uno es justo con todos ellos, también con Valance, no podrá negar la mano de Dios detrás de tantos asuntos... ”nunca duerme” al decir del Corán... ¡qué nervioso que debe de andar el Hombre!


Ambos Sam compartían mujer e hija, meros implantes de memoria del Sam Bell original. Pero ahora... ”ahora lo sabés”.

¿Qué ocurrirá cuando la nave de rescate llegue a la Luna? ¿Matarán a ambos clones y despertarán a un tercero libre de conflicto existencial alguno?

Gerty lo graba todo. Todo sirve. Por un capricho del absurdo recordamos a Aristóteles: “En cierto modo, todo lo que existe, se encuentra dentro del alma humana”.

(Dedicado a mi querido amigo Darío Lavia. Escrito en el mismo tren a Washington que lleva al senador Stoddard y señora).

Patricio Flores

jueves, 29 de octubre de 2009

El Gabinete del Dr. Calegari y Matrix

DAS CABINET DES DR. CALIGARI (El Gabinete del Dr. Calegari-1920) de Robert Wiene
THE MATRIX (Matrix-1999) de The Wachowski Brothers


Francis (Friedrich Feher) nos relata una historia, de como él y su amigo Alan (Hans Von Twardowsky) visitan la feria donde una de las principales atracciones es Cesare (Conrad Veidt), un hombre que ha estado dormido durante 25 años. Cesare es exhibido en el Gabinete del Dr. Caligari (Werner Krauss), como un sonámbulo que manifiesta poderes de profecía. Alan pregunta cuánto va a vivir y Cesare responde que "hasta el alba". Por la noche, Caligari es quien ordena a su durmiente matar a Alan, aunque termina iniciando una serie de crímenes. Cesare intenta secuestrar a la bella Jane (Lil Dagover), así que Francis se propone desenmascarar al falso pregonero, descubriéndolo como director de un asilo para dementes. Caligari, obsesionado por demostrar si los sonámbulos son capaces de matar, también tiene como pacientes a Francis, Jane y también Cesare... ¿o esa es la ilusión que nos crea este mago de la fascinación macabra?


Thomas Anderson (Keanu Reeves), un pirata informático de poca monta, se dedica de día a tareas de programación comunes y corrientes. Pero por la noche, bajo el pseudónimo de "Neo", se convierte en un hacker de cuidado. Thomas se ve enfrentado a una cadena de extraños sucesos y a una legendario hacker que se hace llamar "Morpheus" (Larry Fishburne). Debido a que Morpheus está en la lista de terroristas buscados por el FBI, las fuerzas del orden, lideradas por un misterioso "hombre de negro" (Hugo Weaving), van en busca de Thomas. Trinity (Carrie-Anne Moss), una extraña emisaria, contacta a Thomas y lo conduce con el mismísimo Morpheus, que le incita a "despertar de su sueño", ofreciéndole una píldora roja. Pero para el caso que prefiera abstraerse de ese delicado compromiso, le da una píldora azul, que le hará olvidar el trance y despertar pensando que todo ha sido un sueño. Tras cavilar, el protagonista ingiere la píldora roja... para despertar al "mundo real", una matriz de embriones en que cada persona está inmóvil y reducida a un estado básico de denigrante esclavitud. Esta será una auténtica revelación para Thomas, que lo decidirá a tomar la identidad de "Neo" para asumir la liberación del ser humano de ese horrorosa sistema y cumplir profecías de un oscuro pasado.

Enlace
Imagínese que determinados fragmentos de la realidad fueran un mero velo tras el cual se enmarca algo distinto, completamente desconocido, opuesto a lo que el sentido nos permite percibir, algo de lo que esa realidad fuera menos que una ilusión. Esta idea, que ha dado pie a refranes como "las apariencias engañan", es hoy tan corriente que ante una imagen dudosa, se hace simple deducir lo oculto por mera oposición. De esta manera, si una hilera de libros se ve muy uniforme y prolija, es probable que detrás oculte un compartimento secreto y que ni siquiera sean libros; un cuadro rectangular ocultará una caja fuerte rectangular; un bastón tendrá en su interior una cuchilla de tamaño inferior a la longitud del bastón.

La auténtica sorpresa que aportan nuestras películas seleccionadas, tanto el clásico del cine de 1920 que figura en todo libro de historia que se precie como el moderno film de culto de 1999 con el que pareció haberse introducido el famoso "cyberpunk" en el 7mo. Arte, es la delimitación de la ilusión que engaña los sentidos, el perímetro de esa apariencia y la naturaleza de lo que está oculto detrás.

En principio, Francis enmascara la gélida realidad del asilo en que está internado como una ciudad completa, con sus casas geométricamente distorsionadas y sus muebles abombados. Esa "ficción" en que vive está delimitada por el nosocomio en que reside, pero esto sólo lo percibimos al finalizar la película. El mismo problema, pero exáctamente opuesto, es el que sufre Neo, viviendo una ficción onírica creada para ocultar por una realidad que es el equivalente fantástico de la ficción de Caligari, un mundo de seres humanos dormidos y quirúrgicamente enquistados de tubos, que viven para alimentar a las máquinas que dominan la matriz. De esta manera, realidad-ficción, sanidad-locura, conformismo-rebeldía y vigilia-sueño son magnitudes de significación clara pero dificultosa identificación y complejo mensuramiento [1].

Darío Lavia

Notas



1- Con lo cual, ¡puta que vale la pena seguir sorprendiéndose...!

sábado, 3 de octubre de 2009

Las Alas del Deseo y Cabeza Borradora

Mil mundos conviven dentro de cada ser

WINGS OF DESIRE (1987) Win Wenders
Uno, indivisible, es la niñez. Los otros mundos serán tan variables, ricos y cambiantes como lo sea en esencia su Portador. La gravidez y ese natural afán por superarnos y por superar, serán dos punzantes fiscales que entren y salgan libremente de entre estas esferas sin permiso alguno.

Pero siempre estamos comprometidos, incluso aún a nuestras espaldas, con ciertas realidades dominantes enraizadas a lo telúrico. Podríamos no dormir por dos noches seguidas pero es todo el desafío posible. Hambre, pulsiones de todo orden, muerte. De aquí surgen todo un espectro de imágenes y necesidades que se nos imponen y que son ineludibles.

Mundos que conviven y confrontan. Y mientras esto sucede, se despliega nuestra más íntima esencia. Al distante discernimiento se le opone el rigor de los hechos. Siempre es así.

Ahora, cuando el peso en los elementos de esta relación se invierta, los ángeles... querrán ser humanos.

Damiel y Cassiel son dos ángeles que ahora conversan. Ambos viven en Berlín –su lugar en este mundo- desde el inicio de todos los tiempos cuando la vida salía a los saltos desde el agua.

Damiel le habla de la tremenda fuerza que él presiente conllevan el “aquí y el ahora”. La vida humana, por limitaciones que ofrezca a simple vista, pareciera ser el único modo de apreciar la intensidad que provoca un roce, un beso, mojarse, un buen café.

Los pueblos primitivos que todavía existen nos demuestran el equívoco de otorgar al pensamiento humano primordial lo que llamamos “conceptos simples”: lo primitivo es generalmente lo menos simple. Así con la niñez. “Las personas grandes nunca comprenden nada por sí solas y es cansador para los niños tener que darles siempre y siempre explicaciones”. Así es, Principito.

Vemos en una biblioteca decenas de ángeles que acompañan susurrantes e inspiradores a personas de toda edad que van en búsqueda de saber, de comprender. Damiel se concentra en un lápiz, lo toma, lo estudia y lo desea. “Para vivir solo basta una mirada”. Esa mirada se posará en un circo que se cierra y en una trapecista desempleada y sin casa.

“Solo los caminos romanos llevan a alguna parte. Solo los caminos antiguos”. Al ras y a pie. Y claro es: “siempre es cuestión de caminar lo suficiente”. Así es, Gato sonriente.

ERASERHEAD(1977) David Lynch
Una ciudad devastada. Allá vemos a Henry, un linotipista, caminando hacia su hogar refugio. Justo enfrente a su departamento vive “Ella”, una espléndida y sensual vecina. Pero Henry ya tiene novia: Mary.

Henry al igual que como actuamos casi todos los mortales, rehuirá de “Ella” para refugiarse en Mary. Pero esto no le asegurará gran cosa. Y así un buen día Mary será mamá. El nuevo miembro de la familia será un bebé mutante, y madre y bebé se mudarán al refugio de Henry.

Henry, agobiado, logra concentrarse y encontrar un hueco entre los barrotes de su estufa radiador. Por ahí pasarán cosas. Descubrirá a “la mujer del radiador” quien mata sin culpas las larvas de niños mutantes que le caen desde el techo del proscenio en donde actúa, canta y mora.

Ahora sí; Henry ya tiene todo lo que necesita para abstraerse a sus anchas. Pero el bebé llora demasiado, y Mary decide darle a Henry toda una lección práctica de la vida: se fue cansada de no poder dormir como ella merece.

Henry ahora divide su atención entre el trabajo, la estufa, y el pequeño mutante quien a poco de sanado de una extraña afección, da muestras de un sarcasmo impropio de los bebés humanos.

“La vida es una herida absurda” (Cátulo Castillo y Aníbal Carmelo Troilo)
Por si en el escenario de la realidad le faltara algo a nuestro amigo, la vecina decide dar pasos en concreto. Entrará al departamento refugio y se amarán, con un ojo puesto en los sexos y el otro en el mutante. Ninguna mujer podría aceptar a un hombre con semejante rémora y rápidamente lo abandonará por un viejito reverdecido y con dinero –otra lección práctica de la vida-.

Henry desbordado, es humillado por la socarronería del bebé. Y lo mata sin más. Y se queda con la mujer del radiador para iniciar una vida venturosa sin tanto agobio. Pero- por un accidente de esos que pasan, Henry pierde la cabeza…para ser más claros, se le cae la cabeza del tronco. Un niño la encontrará en la calle y se la llevará para venderla al único lugar posible: una fábrica de lápices. Con los sesos de Henry se fabricarán las gomas de borrar que acompañan a ciertos lápices que usted y yo conocemos. Pero... ¡no! Todo esto era una pesadilla, y Henry despierta ya sin novia ni bebé y con la cabeza coronando sus hombros y el tronco de su existencia.

Enlace
Es interesante notar que cuando el presente se vuelve agobiante, pasado y futuro dejan de ser canteras y empiezan a ser camastros. Para Damiel, un café, un cigarrillo, la sangre, el amor, el sexo; lo telúrico, lo primitivo en el hombre, se volvía lo único que lo podría justificar. Lo que a Henry le generaba hastío, Damiel lo buscaba hasta la desesperación.

Su contemplación distante y certera, su sutil voz acompañando a sufrientes y niños ya no lo satisfacía. Quería tocarlos, fumar un cigarrillo junto a ellos, no “inspirarlos” sino amarlos, tenerlos.

Encontró a su amada trapecista y estrechamente unidos iniciarán un derrotero digno de un Odiseo. Como su vida o la mía lo son: una Gesta.

Henry anhela vivir sin sufrir. No recibe ayuda, solo recibe cargas. Nunca hubo dioses que se apiaden de tales seres (Henry ni lo intuye ni lo sabe). Matará al bebé como alguna vez Clemence matará al gato de su marido: para comprobar funestamente que a falta de gatos aparecen las liebres [*]

Lo cercano lo asfixia, lo abruma. Su novia estaba bien para él, pero vivir a su lado no era lo mismo que visitarla algunas noches. La distancia pone claridad, es lo deseable, es la clave. La distancia de Damiel y el agobio de Henry. Artemisa o Atenea: no se puede tener dos mujeres ni dos diosas bajo el mismo techo. Es demasiado para los hombres y para los ángeles.

Patricio Flores

NOTA: LE CHAT filme de Pierre Granier-Deferre.

La yapa

Recita Rubén Blades en su “Todo es según el color”

Todo es según el color
Del cristal con que se mira
Unos tienen dinero a montón
Y otros solo dolor en la vida

Cuando es noche allá en el Japón
Por acá todavía es de día
Cortado del mismo pan
el pan que aquel no comía
Es el mismo pan que el de atrás recogía

En la vida encuentro tipos que creen que todo lo saben
Y no encuentran cerradura
En donde poner su llave


Recita Ovidio en su “Metamorfosis” en el capítulo “Los orígenes del mundo” lo siguiente:
“Ningún Titán proporcionaba luces al mundo…y así como es cierto que allí había tierra, mar y aire, de igual modo la tierra no era fija, las aguas no eran navegables, el aire desprovisto de luz: para nadie permanecía su propia figura y los unos obstaculizaban a los otros, porque en un solo cuerpo la frialdad luchaba con el calor, la humedad con lo seco, las cosas blandas con las duras, las que tenían peso con las que carecían de él”.

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